lunes, 28 de septiembre de 2015

¡ Aloha !

¡ Hola, hola ! Pues sí, pues sí, os escribo desde Hawaii. Llegué aquí con la familia el sábado pasado (19 de octubre) y aquí estaré hasta el 16 de octubre, cuando me voy para encontrarme con mi príncipe (¡ Por fin!) y disfrutar de unas vacaciones de 9 días en los que visitaremos San Diego, Isla Catalina, Los Ángeles, Santa Mónica, Las Vegas y el Gran Cañón.

Estoy en una isla que se llama Kauai. Esto es muy bonito aunque un poco agobiante ya que no tengo movilidad por mí misma, dependo totalmente de la familia y eso me está volviendo loca, porque aunque tengo tiempo libre a partir de las 14:00 de la tarde tengo que quedarme en la casa o por los alrededores, y me muero de asco. Pero la verdad que hay unas vistas espectaculares (podéis ver las fotos un poco más abajo).

¿Cómo sigo con la familia? Bueno, pues veréis; el sábado en el vuelo pase más vergüenza de la que he pasado en toda mi vida. Desde San Diego a Los Ángeles, volé sola, por lo que todo fue genial; pero al llegar a L.A. 5 horas después que mi HD y los niños (mi HM vino una semana antes para aca ella sola), me encontré con ellos y él me dijo que estaba desesperado con el pequeño, que no aguantaba más porque llevaba 5 horas llorando y no le soportaba (qué pena me da, pasando yo con los dos, nueve horas diarias...), que necesitaba un descanso, por lo que me dijo que me quedase con el pequeño para que él se pudiera ir a tomar un café tranquilamente (recordemos que en teoría era mi día libre). Me quedé con el niño y le dormí, el pobre mio lo que tenía era un sueño que no se aguantaba ni él.

En el avión los niños estuvieron horribles. El mayor de pie en el asiento y el pequeño aporreando el asiento delantero, a causa de lo cuál en un momento el hombre que estaba sentado al otro lado del pasillo nos llamó la atención porque el niño estaba molestando a su mujer (quien estaba sentada en el asiento delantero), mi HD se encaró a él.. yo pensaba que se iban a liar a puñetazos allí mismo (esto ya lo conté en la entrada anterior).

Pero ¡ eh ! qué estoy en Hawaii, uno de los destinos más deseados por todas las personas del planeta, seguro que estáis esperando para que os enseñe fotos ¿verdad? Pues antes de seguir, aquí os dejo algunas.




¿Qué os parece? Por desgracia hoy no he podido disfrutar de esto porque no he podido levantarme de la cama en todo el día debido a unos fuertes dolores menstruales; por suerte es mi día libre, aunque eso no ha impedido que mi HD me haya llamado para ayudarle a subir la compra (estamos en un apartamento de tres plantas, la cocina esta en la última), y al terminar me ha dicho "ya te puedes volver gateando a tu cueva"; muy agradable el señor este como podéis ver...

Cerca de la casa hay un community center dónde creo que imparten clases de Hula; mañana voy a ir a informarme y en función de las horas de las clases (y el precio) quizá me apunte; os iré contando.

Si tenéis la oportunidad de venir a Hawaii en vuestras vacaciones como Au Pair o con vuestras HF hay dos cosas que no pueden faltar en vuestras maletas: un paraguas y repelente de mosquitos. Ahora mismo no sé si soy una persona o un zombie, ya que pongo en duda que quede alguna gota de sangre en mi cuerpo ¡ me tienen acribillada ! os lo juro, pondría una foto, pero me parece demasiado gráfico, creo que os podéis hacer una idea si os digo que ni la luna tiene tantos cráteres. Brazos, piernas, espalda... no se salva nada. ¡ Pero usa algo ! Lo he intentado todo: repelente, velas antimosquitos, parches antimosquitos, pulseras antimosquitos, luz antimosquitos... pero soy toda una roncha andante.

Por ahora, no tengo mucho más que escribir por aquí, así que os dejo con algunas fotos más, espero que esta semana entrante sea algo más emocionante y la próxima entrada sea espectacular.




Y una especialmente para mi príncipe, porque este dónde este, siempre pienso en él.




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