domingo, 8 de noviembre de 2015

La otra parte de mi aventura Au Pair

Durante meses he estado hablando sobre mí y lo que estoy viviendo aquí, pero mi aventura aupairil no es sólo mía; esta historia tiene dos partes y , tras la última horrible experiencia con la segunda familia; ha querido contar como se vive todo esto desde el otro lado: 


" Estoy sentado en el sofá viendo la tele, descargando una película y viendo un capitulo de Penny Dreadful, la última serie que he empezado a ver. 
Se hace raro estar solo en un sofá que antes estaba ocupado por dos personas y al que ahora le falta una. Un sofá que echa de menos a esa persona que antes se sentaba sobre él, dándome calor y apoyo. Un sofá sobre el cual caía alguna palomita mientras veíamos una película. Un sofá con la silueta formada por dos personas y que ahora solo tiene una. Realmente ese sofá no es nada del otro mundo, de hecho ya estaba aquí cuando alquilamos el piso; pero de alguna forma se convirtió en nuestro sofá.

Nuestro piso, o más bien nuestra habitación/salón con cocina y baño mide apenas unos 30/35 metros cuadrados. Pequeño, sí, pero que desde hace 7 meses pareciese que hubiese aumentado su tamaño. Ahora silencioso como si estuviera invernando y sólo alterado por algún grito de esos vecinos que todos hemos conocido, aún así. Falta mi chica, que cual resorte, saltaba para ver qué sucedía y llamar al orden en caso necesario. Falta esa persona que cuando se enchufa, avanza cual locomotora y que al mismo tiempo me produce una sensación de "Dios mío, a dónde vas" y de envidia por no tener ese empuje. Falta esa persona que, aunque a veces duela, me reactiva y me dice: "espabila".

Estoy en el salón, escribiendo este pequeño texto y mirando como llueve tras la ventana mientras el vecino de enfrente se fuma un cigarro. Y yo pienso: "qué me hago de cena. Qué pereza", al menos, estado ella aquí, me apetecía hacer algo rico y "elaborado". Me ilusiona saber que le gusta como cocino, sobre todo cuando nunca he sido muy cocinillas, me hace sentir orgulloso, parecerá una tontería, pero me hace sentir bien conmigo mismo saber que le gustan mis platos.


Es la fiesta del cine (entradas a 2.90€), pero no encuentro nada interesante. Como nos gustaba ir, ya sabes, cena, palomitas dulces de colores para ella y saladas para mí, eso sí, íbamos en días con descuento, y si podíamos, nos acabábamos sentando en la zona vip. Ya prácticamente no voy, se me hace raro ir, me apetece menos. 

¿Qué se siente cuando cada uno está en un extremo del mundo?: tristeza, por la lejanía; alegría por ver cumplido su sueño; impotencia por no saber cómo ayudarla en momentos duros; orgullo por comprobar cómo pese a las adversidades sigue adelante. Pero, sobre todo, lo que más quiero es que encuentre la felicidad y disfrute del momento y de la experiencia.


Ahora toca hablar de cómo llevar una relación cuando cada una de las partes implicadas esta a miles de kilómetros la una de la otra. A priori no parece tarea fácil, aunque para mí lo primordial y más importante de todo es la confianza, sin ella, tanto si estas a 1 metro como a 7.000 kilómetros es prácticamente imposible. Los celos, es el un gran enemigo que todo lo oscurece y tergiversa, si uno, o los dos, son celosos, lo más seguro es que una relación a distancia empeore la situación y la haga insostenible.

Y aún salvando estos dos escalones, la confianza y los celos, tener por seguro que habrá momentos buenos y malos, momentos en los que eches mucho de menos a esa persona, momentos en los que te sientas sólo. Por eso, pienso que es importante apoyarte en los tuyos, ya sea familia o amigos, personas cercanas a ti con las que poder relacionarte, creo que es importante no quedarte encerrado en casa, sino salir y hacer cosas dentro de las posibilidades de cada uno.


El apoyo a tu pareja es muy importante, y yo con mi chica, lo hice desde el principio para que viviese esta aventura, ya que lo veía como una gran oportunidad para el propio desarrollo personal y además sabía que tarde o temprano se arrepentiría de no haberlo hecho aunque después pueda resultar que no era como esperaba. Pero siempre es mejor hacer algo, aunque no salga del todo bien, que arrepentirte toda la vida de no haberlo intentado siquiera.

Durante su aventura, ella tiene que saber que estas ahí para apoyarla en los momentos duros, (y Cris lo sabe) aunque desde aquí resulte algo frustrante no saber muchas veces qué aconsejar, ya que no estás viviendo de primera mano lo que está sucediendo.

Al final una relación a distancia no deja de ser una relación más de pareja, por lo tanto tenéis que seguir siendo vosotros mismos y tenéis que verlo como una etapa más de dicha relación, no tiene por qué haber sufrimiento por la distancia, sino alegría por ver como la persona que más quieres en el mundo, por fin está viviendo su sueño, como mi pequeña."

Y hasta aquí las palabras de mi príncipe, que como ya he dicho en varias ocasiones, ha sido mi mayor apoyo desde que empecé toda esta locura; y se lo agradeceré siempre. Conozco algunas chicas que están deseando ser Au Pairs pero no se atreven porque sus parejas no las apoyan; y otras muchas más quienes han dejado a sus parejas por vivir sus propias vidas. Cada uno es libre de hacer lo que quiera, pero os digo, de corazón, que si alguien os quiere, mirará por vuestro bien y vuestra felicidad antes que al suya propia, y os lo digo, porque por suerte o por desagracia, tuve dos parejas que yo era lo último en su lista de prioridades; sin embargo, mi bombón está viviendo toda esta aventura tanto como yo.

Gracias cariño, por seguir a mi lado aún a kilómetros de distancia, sin ti nada de esto sería posible.


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